Vino con una impronta aristocrática y de la tierra, fusionando la autenticidad del territorio patagónico
con la elegancia característica de esta cepa. Este vino frutal, sin sulfitos, abraza la agroecología y la
naturalidad orgánica, exhibiendo firmeza, elegancia y un toque sutil de audacia. Un proyecto personal
gestado por descendientes de viticultores italianos, cultivado con métodos artesanales y guiado por la
búsqueda de una experiencia sensorial única. Las uvas provienen de viñedos meticulosamente
seleccionados, fermentando espontáneamente en barriles y envejecido durante 10 meses en barricas
usadas.
Con una estructura ligera, estos vinos están diseñados para ser disfrutados en su frescura y juventud, con
un moderado contenido de alcohol. Los viñedos, arraigados en suelos ligeramente arenosos, reflejan la
filosofía sin injertos y la selección "petit pinot", una variante masal de Costa. La fermentación se lleva a
cabo a bajas temperaturas, en procesos prolongados, ya sea en tanques de cemento o en barricas de
roble francés de múltiples usos, utilizando levaduras indígenas y prescindiendo de filtrados.